Prevención y la búsqueda de la cura para el VIH/sida

El virus de inmunodeficiencia humana o VIH provoca el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, conocido como sida. Aunque el VIH es una enfermedad crónica, ya no es una sentencia de muerte. O sea que, si adquieres la enfermedad, aún puedes vivir por mucho tiempo. 

Sin embargo, el VIH continúa siendo una amenaza seria a la salud de la comunidad latina. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, en 2014, el 24 por ciento de las personas diagnosticadas por primera vez con el virus son de origen latino. 

Durante la década de 1980, el sida se volvió parte de nuestro vocabulario. Simultáneamente, a medida que se confirmaron la existencia de la enfermedad y el medio de propagación, la concientización acerca del sida se volvió un componente crítico de la educación sanitaria. Quizá tú y tu familia han aprendido mucho acerca del sida en las últimas dos décadas y media; el Día Mundial del Sida es un día para reflexionar acerca de esta enfermedad y sobre el impacto cultural en recientes generaciones. Para honrar el Día Mundial del Sida, este 1.o de diciembre, vamos a echarle un vistazo a lo que sabemos acerca del sida, sus causas y métodos de prevención. 

Cuando  contraes VIH, el virus ataca al sistema inmunológico de tu cuerpo, destruyendo las células sanguíneas que ayudan a combatir infecciones. Si el VIH destruye cierta cantidad de estas células, conocidas como células CD4 y T, se te diagnostica con sida.

Prevención

Para protegerte a ti mismo del virus, necesitas saber cómo es que se propaga la enfermedad.

  • Transmisión sexual: Tener relaciones sexuales con una persona infectada es el modo de transmisión de VIH más común. Todas las personas, sin importar su orientación sexual, corren el riesgo de contagiarse, un hombre puede contagiar a su pareja ya sea mujer u hombre, así también las mujeres pueden contagiar a otros. Para reducir el riesgo de contagio, siempre usa condones. 
  • Transmisión por medio de agujas: Compartir agujas, jeringas o cualquier otro equipo que se usa para inyectarse drogas o esteroides con un portador de VIH te pone en riesgo. Aún más, la sangre y el virus en una aguja o jeringa usada puede infectar a otra persona. La costumbre de compartir agujas te pone en riesgo ya que no sabes quién las ha usado. Está de más decir que hacerse tatuajes y perforaciones también conllevan un riesgo. Si te vas hacer un tatuaje o una perforación, asegúrate de que usen agujas nuevas. 

Aunque las dos formas más comunes de propagación del VIH son por medio de relaciones sexuales y agujas, este también se puede propagar de las siguientes maneras:

  • Trasfusiones de sangre: Cuando recibes una transfusión de sangre en Estados Unidos, la sangre que recibes sea ha examinado para saber si está contagiada con VIH u otros virus, para que el riesgo de contagio sea mínimo o nulo. Sin embargo, si recibes una transfusión de sangre en otro país, podrías estar en riesgo.
  • Contagio de una madre a su hijo: Una madre portadora del virus puede contagiar a su hijo durante el embarazo, el nacimiento o la lactancia. Existen maneras de reducir el riesgo de transmisión durante el embarazo. Así que es importante que hables con tu médico para conocer las opciones que podrías tener a tu disposición.

Detén la propagación del virus

Mientras se busca una cura, los científicos continúan haciendo avances para que las personas con VIH positivo prolonguen sus vidas, y tú también puedes poner de tu parte para evitar la propagación del virus.

  • Usa condones cuando tengas relaciones sexuales.
  • Hazte la prueba. No compartas agujas o jeringas usadas.
  • Infórmate para conocer más acerca de la enfermedad, y comparte tus conocimientos con tus amistades y familiares. 

Síntomas del VIH

No todos los portadores del virus experimentan síntomas de inmediato. Algunos tal vez sienten fatiga o experimentan fiebre los primeros dos meses después del contagio, mientras que otros quizá no presenten ningún síntoma. Con esto en mente, la única manera de saber si estás infectado con el virus es realizándote una prueba. La prueba te la pueden realizar en el consultorio de tu médico o en una clínica de salud pública. También puedes obtener información acerca de los centros más cercanos donde te puedan realizar las pruebas llamando a Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades al 1-800-342-AIDS (2437).

Los portadores del VIH también podrían experimentar los siguientes síntomas:

  • pérdida de peso en exceso en corto tiempo
  • tos seca
  • diarrea por más de una semana
  • manchas blancas en la boca, garganta o lengua
  • fatiga
  • manchas blancas en el interior de la boca, nariz o párpados, en la piel o debajo de la piel
  • inflamación de los nódulos linfáticos en el cuello, ingles o axilas
  • sudoración y fiebre regulares durante las noches.

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