Una vida sana con asma

Tu hijo ha sido diagnosticado con asma. ¿Y ahora qué? Primero, debes saber que no estás solo. El asma es la enfermedad a largo plazo más común en los niños. Millones de familias se ocupan de mantener el asma de sus hijos controlada. Cuando se controla el asma se ayuda a que el niño se sienta mejor y se ausente menos en la escuela. Al controlar el asma, tu hijo puede disfrutar de una vida diaria normal y activa durante el día y, además, puede dormir mucho mejor durante la noche.

Controlar los desencadenantes del asma

La clave para controlar efectivamente el asma es informarse y evitar los factores desencadenantes que afectan a tu hijo. Estos pueden desencadenar o agravar los síntomas del asma, y varían de un niño a otro. Los desencadenantes comunes son, entre otros:

  • alergias (ácaros del polvo, animales peludos, moho y polen);
  • actividad física;
  • aire frío y seco;
  • ciertas infecciones (por ejemplo, resfriados e infecciones sinusales);
  • olores fuertes.

El médico te puede ayudar a identificar los factores desencadenantes de tu hijo. Habla con el médico sobre cómo se pueden controlar o evitar. Por ejemplo:

  • Animales peludos. Prohíbe la entrada de perros y gatos en la habitación de tu hijo. Si tu hijo tiene una mascota, como un hámster o conejo, pídele a otra persona que limpie la jaula.
  • Ácaros del polvo. Estos insectos microscópicos viven en colchones, almohadas, ropa de cama y otros artículos de tela. Coloca los colchones y las almohadas en fundas antialérgicas. Lava la ropa de cama semanalmente en agua caliente.
  • Moho. El moho crece en áreas húmedas. Restriega el moho de las superficies duras con agua y detergente. Seca el área completamente. Repara y sella cualquier fuga.

Seguir tomando precauciones

Controlar los desencadenantes del asma es un trabajo continuo. Sigue el plan de tratamiento para tu hijo, incluso cuando ya no presente síntomas. De lo contrario, los síntomas podrían volver.

Verificar las fechas de caducidad de los medicamentos

La medicación puede cambiar químicamente con el tiempo. Podría dejar de funcionar o incluso volverse nociva para la salud. El comienzo de un nuevo año es un buen momento para verificar las fechas de caducidad de los medicamentos de tu hijo. Sigue las instrucciones de la etiqueta para deshacerte de la medicación caducada correctamente.

Tomar la medicación para el asma

Otra clave para controlar el asma efectivamente es asegurarte de que tu hijo tome la medicación para el asma según las indicaciones. Algunos medicamentos para el asma brindan alivio rápido cuando alguien sufre un ataque de asma. Otros ayudan a evitar que los síntomas aparezcan.

Los medicamentos para el asma ayudan a reducir la tos, las sibilancias, la opresión en el pecho y la dificultad para respirar. Habla con el médico sobre cuándo y cómo administrarlo. Si tu hijo tiene un inhalador, pídele al médico que les muestre cómo usarlo correctamente.

 

Desencadenantes emocionales

La ansiedad y el estrés pueden empeorar los síntomas del asma. Enséñale a tu hijo a calmarse si se sintiera así. Comparte estos consejos:

  • Mantener la calma. Debe tomar algunas respiraciones profundas para relajarte.
  • Moverse. La actividad física ayuda a aliviar la ansiedad y el estrés. Si el ejercicio provoca síntomas de asma, habla con el médico. El médico puede sugerir el uso de un inhalador antes de hacer ejercicio para prevenir los síntomas.
  • Hablar al respecto. Debe discutir los miedos y las preocupaciones con un adulto que sea de su confianza. A veces, simplemente expresar un miedo en voz alta hace que una situación parezca menos intimidante.

Estar presente para tu hijo

Hazle saber a tu hijo que cuenta contigo para hablar sobre problemas y preocupaciones. Para iniciar una conversación, comparte un pensamiento o sentimiento en lugar de hacer una pregunta primero. Si tu hijo comparte algo a cambio, escúchalo atentamente.

Criar a un niño informado acerca del asma

Los niños sienten que tienen más control cuando ayudan a controlar su asma. Habla con el médico sobre la responsabilidad que tu hijo puede asumir. Los niños de hasta 3 años pueden usar un inhalador con supervisión de un adulto. Algunos niños en edad escolar pueden estar listos para llevar un inhalador y usarlo, según sea necesario. Los niños también pueden involucrarse de manera gradual en el control de los desencadenantes del asma que los afectan.

Visita nuestro sitio web para obtener más información sobre el asma y la iniciativa Enfrentar el asma.

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