Diabetes: Tipo 1 y Tipo 2

 Al médico entrar al cuarto de consulta con los resultados de tus análisis en la mano, te informa que los niveles de azúcar en tu sangre son altos y que tienes diabetes. ¿Diabetes? ¿Cómo es posible? No consumo mucha azúcar. Pensaba que las personas a las que se les diagnostica con diabetes son mayores, no tienen buenos hábitos alimentarios, no hacen ejercicio y tienen mucho sobrepeso. Tengo 25 años de edad y he sido un atleta toda mi vida. Yo podría llevar una dieta más adecuada, pero pienso que consumo alimentos saludables.

Quise conocer más, una vez que pude entender el diagnóstico.

Existen diferentes tipos de diabetes, el tipo 1 y el tipo 2, la diabetes gestacional, que ocurre durante el embarazo, y la diabetes inducida por esteroides. En este blog nos enfocaremos en la diabetes tipos 1 y 2. 

Por lo general, la diabetes tipo 1 se diagnostica en niños y jóvenes adultos. Solo un 5 por ciento de las personas que sufren de diabetes tienen esta forma de la enfermedad. Anteriormente se le conocía como diabetes juvenil. En la diabetes tipo 1, el cuerpo no produce insulina. El cuerpo descompone los azúcares y almidones que la persona consume y los convierte en azúcar simple llamada glucosa. La glucosa se usa como fuente de energía para el cuerpo. La insulina es una hormona que el cuerpo necesita para extraer la glucosa de la sangre que circula a las células del cuerpo. Con la ayuda de terapia de insulina y otros tratamientos, aún los jovencitos pueden aprender a manejar su condición y vivir una vida larga y saludable.  

La diabetes tipo 2, que se conoce más que los otros tipos de diabetes, se diagnostica en adultos y niños. Para los que padecen de diabetes tipo 2, su cuerpo no usa adecuadamente la insulina que produce. A esto se le conoce como resistencia a la insulina. Al principio, el páncreas produce insulina adicional para contrarrestar el problema. Pero al pasar el tiempo, tu páncreas ya no puede fabricar la insulina necesaria para mantener tus niveles de glucosa en la sangre a un nivel normal. La diabetes tipo 2 se trata con cambios en el estilo de vida, medicamentos por boca (pastillas) e insulina. Algunas personas diagnosticadas con el tipo 2 logran controlar su glucosa en la sangre ingiriendo comidas sanas y ejercitándose. Es posible que tu médico aún tenga que recetarte medicamentos orales o insulina para ayudarte a alcanzar tus niveles óptimos de glucosa en la sangre. Por lo general, al pasar el tiempo, la diabetes tipo 2 progresa. Aunque al principio no necesites medicamentos, es posible que los necesites más adelante.

Cuando la glucosa se acumula en la sangre en vez de distribuirse a las células, esto puede causar dos problemas:

  • Con el tiempo, los niveles altos de glucosa pueden afectar tus ojos, riñones, nervios o el corazón.
  • Inmediatamente, tus células pueden estar necesitadas de energía.

Independientemente de si padeces de diabetes tipo 1 o tipo 2, el riesgo de sufrir de complicaciones a largo plazo, tales como daños a los nervios, los riñones, al corazón y la ceguera, que son el resultado de tener niveles altos de azúcar en la sangre, son iguales. La buena noticia es que muchas personas diagnosticadas con diabetes pueden ya sea prevenir o retrasar el comienzo de las complicaciones serias si reciben el tratamiento adecuado y hacen los cambios en su estilo de vida que se les ha recomendado.

Fuente: American Diabetes Association, Judith Kolish RD, LDN, CDE

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